Cementerio de pilotos de stablecoins fallidos

Los pilotos de stablecoins salpican el panorama fintech como equipaje olvidado en el aeropuerto. Hora de trazar el cementerio y poner al descubierto el hype.

Escena de cementerio con logos de stablecoins en las lápidas bajo un cielo tormentoso

Key Takeaways

  • La mayoría de los pilotos de stablecoins fracasan por regulaciones y costos de integración
  • El hype supera con creces la adopción empresarial real
  • Los CBDC representan la mayor amenaza para las stablecoins privadas

Un ejecutivo de JPMorgan contempla una pizarra en una sala de conferencias a media luz, tachando ‘Piloto de stablecoin #17’ con un suspiro de derrota.

Los pilotos de stablecoins fallidos. Esa es la verdadera historia, no los comunicados de prensa relucientes. Tenemos un cementerio repleto —proyectos ambiciosos que juraban integrar stablecoins en los flujos de trabajo bancarios, solo para evaporarse más rápido que una cita fallida en Tinder.

Y aquí viene lo mejor: el pitch original suena irresistible. “Las stablecoins parecen haber encontrado su narrativa ganadora en el mundo empresarial”, dice, pasando de juguetes cripto a ‘primitivos financieros programables’ en las grandes finanzas. Qué tierno. Pero veamos las lápidas.

Las stablecoins parecen haber encontrado su narrativa ganadora en el mundo empresarial. Habiendo superado su historia como instrumentos nativos de las cripto, las stablecoins se convierten en primitivos financieros programables integrados en los flujos de trabajo institucionales.

¿Por qué siguen estrellándose los pilotos de stablecoins?

Regulación. Obvio. Los reguladores tratan las stablecoins como basura radiactiva —demasiado volátiles para la ‘estabilidad’, demasiado cripto para generar confianza. Tomemos el piloto EURCV de Societe Generale en 2020. Gran banco francés, sueños blockchain. Lanzado con bombos y platillos, y luego… ¡puf! Las trabas regulatorias en Europa lo convirtieron en un pueblo fantasma. Sin adopción real. Solo ecos.

Pero espera, que empeora. ¿Recuerdas los experimentos con USD Coin de Visa y Mastercard? Pilotos a montones en 2021, prometiendo pagos transfronterizos fluidos. Los titulares gritaban revolución. ¿La realidad? La mayoría cerrados para 2023. Los costos se dispararon, los fallos técnicos se acumularon y los bancos se dieron cuenta: ¿para qué complicarse si SWIFT funciona, con sus defectos y todo?

En resumen: hype. Hype puro e incontaminado.

No son fracasos aislados. Tenemos una hilera de tumbas: la prueba de stablecoin en euros de BBVA (abandonada), el piloto AUD del banco ANZ (archivado), hasta el ensayo de token respaldado en oro de HSBC (desvanecido en la irrelevancia). Cada uno prometía el santo grial del ‘dólar digital’ —dinero programable para instituciones. En cambio, entregaron cero.

Entiendo. Las stablecoins arrasaron en el cripto minorista —Tether y USDC siguen con miles de millones anclados. ¿Pero en el ámbito empresarial? Ahí mueren los sueños. Los bancos quieren cumplimiento normativo, no código. Audits, no algoritmos. ¿Y las stablecoins? Siguen siendo medio salvaje cripto, medio dólar aburrido.

¿Está condenado para siempre el dólar digital?

Qué va. Pero no contengas la respiración.

Mi opinión picante —esa que no hallarás en el texto original lleno de algodón de azúcar—: esto es un calco del desastre de Libra. El megaproyecto de Facebook en 2019 tenía la misma vibra —stablecoin global para las masas, bancos a bordo (al principio). Los reguladores se abalanzaron como abejas sobre la miel. Murió en la cuna. ¿Los pilotos de stablecoins de hoy? Mismo guion, reparto distinto. Si Zuck no lo logró con dinero infinito, ¿qué chances tienen estos bancos de segunda fila?

Predicción audaz: el 80% de los nuevos pilotos anunciados en 2024 estarán muertos al nacer para 2026. ¿Por qué? MiCA en Europa, reglas borrosas en EE.UU. tras el caos postelectoral. Además, los CBDC les roban el protagonismo —bancos centrales imprimiendo sus propios dólares digitales, sin intermediarios.

Pero hay que dar crédito donde corresponde. Algunos zombis siguen tambaleándose. El USDC de Circle impulsa pilotos de nóminas en Stripe. Paxos juguetea con restos de BUSD para empresas. No están muertos —solo no muertos, cojeando en nichos.

Aun así, el cementerio crece. Siemens probó euros tokenizados para cadenas de suministro —cancelado. ¿La stablecoin HKD de Standard Chartered? Purgatorio piloto. El patr

Elena Vasquez
Written by

Senior editor and generalist covering the biggest stories with a sharp, skeptical eye.

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Originally reported by PYMNTS